📊 Análisis de la noticia
La reciente decisión de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) marca un punto de quiebre en las relaciones económicas entre Washington y Managua. Bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, el Gobierno estadounidense concluyó que las políticas del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo son “irrazonables” y constituyen una “carga para el comercio estadounidense”.
Esta conclusión abre la puerta a sanciones sin precedentes: la suspensión de Nicaragua del tratado CAFTA-DR (Tratado de Libre Comercio entre EE. UU., Centroamérica y República Dominicana) y la imposición de aranceles del 100% a las exportaciones nicaragüenses.
⚖️ Contexto político y comercial
El proceso se enmarca dentro de una escalada política y diplomática que ha venido gestándose desde 2024, tras múltiples denuncias de violaciones a los derechos humanos, represión política y abuso laboral en Nicaragua.
Estados Unidos sostiene que estos factores, además de socavar la democracia, alteran las condiciones de competencia y afectan la estabilidad comercial en la región.
Cabe destacar que el CAFTA-DR representa la columna vertebral del comercio exterior nicaragüense, permitiendo el acceso preferencial al mercado estadounidense para más del 55% de sus exportaciones, principalmente textiles, café, carne, azúcar y tabaco.
Su suspensión significaría un golpe directo al empleo formal, a la inversión extranjera y a la estabilidad del tipo de cambio en Managua.
💣 Impacto económico inmediato
Si Washington avanza con la suspensión total o parcial del tratado y aplica aranceles del 100%, Nicaragua podría enfrentar:
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Contracción abrupta de su balanza comercial, con pérdidas de cientos de millones de dólares en exportaciones.
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Desempleo masivo en los sectores de manufactura y agroindustria, especialmente en zonas francas.
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Caída de la inversión extranjera directa, ante el riesgo político y el aislamiento financiero.
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Presión inflacionaria interna, por la reducción de ingresos en divisas y la escasez de productos importados.
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Devaluación del córdoba y aumento del costo de la vida.
En términos macroeconómicos, el PIB de Nicaragua podría contraerse entre un 4% y un 7% en 2026, dependiendo de la severidad de las sanciones.
🌎 Dimensión geopolítica
Más allá de los efectos económicos, esta decisión refleja un endurecimiento estratégico de Washington hacia los regímenes autoritarios del hemisferio.
El discurso del secretario de Estado Marco Rubio, al calificar a Ortega, Maduro y Díaz-Canel como “enemigos de la humanidad”, muestra un cambio de enfoque: Estados Unidos traslada la presión de los derechos humanos al terreno comercial, buscando aislar económicamente a los regímenes que considera antidemocráticos.
La exclusión de Nicaragua de las negociaciones arancelarias centroamericanas recientes anticipa su aislamiento progresivo dentro del bloque regional. Esto podría generar una reconfiguración geopolítica, con Managua buscando apoyo en China, Rusia e Irán, actores interesados en llenar el vacío económico y político que dejaría EE. UU.
📉 Conclusión
La posible salida de Nicaragua del CAFTA-DR marca un momento histórico y de alto riesgo para el régimen Ortega-Murillo.
La dependencia estructural del mercado estadounidense convierte esta medida en un golpe económico devastador que podría acelerar la recesión, profundizar la pobreza y debilitar la legitimidad interna del Gobierno.
Si Washington concreta las sanciones, el país centroamericano enfrentará una tormenta perfecta: aislamiento financiero, pérdida de mercados, crisis de divisas y presión social creciente.
En el tablero geopolítico, Estados Unidos lanza una advertencia directa a toda la región: los tratados comerciales no son incondicionales y están ligados al respeto por la democracia y los derechos humanos.