La reciente aplicación del Decreto 293 de 2025 por parte de la Alcaldía de Carlos Fernando Galán, que fija horarios más estrictos para establecimientos nocturnos en Bogotá, está generando un fuerte impacto económico en el sector de los billares, uno de los más golpeados.
🔎 Claves de la noticia
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Pérdidas económicas: Los dueños de billares reportan caídas en ingresos de más del 50%. Un negocio que antes facturaba hasta $4,5 millones en un viernes ahora solo logra $1,5 millones.
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Empleo destruido: Muchos propietarios han tenido que despedir empleados por la baja facturación.
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Clientes insatisfechos: El cierre temprano (antes de la medianoche) genera conflictos con clientes y pérdida de fidelidad.
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Riesgo de clandestinidad: Los dueños aseguran que la medida no controla el problema de la seguridad, sino que fomenta la apertura de locales a puerta cerrada.
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Percepción de persecución: El gremio se siente estigmatizado y abandonado, acusando a la Alcaldía de favorecer medidas que afectan a comerciantes formales mientras la inseguridad persiste en otros frentes.
📉 Análisis económico y social
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Impacto directo en ingresos: La caída del 50% en ventas afecta la liquidez de los negocios, impidiendo cubrir gastos fijos como arriendos, servicios y nómina. Esto genera un efecto multiplicador negativo en el empleo local.
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Competitividad y sustitución: Los clientes migran hacia otros tipos de locales con más flexibilidad, lo que reduce la participación de los billares en el mercado del entretenimiento nocturno.
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Clandestinidad como efecto adverso: En vez de disminuir la inseguridad, el decreto podría aumentar la informalidad, debilitando la recaudación de impuestos y reduciendo el control de la administración.
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Golpe al tejido social: Los billares no solo son espacios de ocio, sino también de integración comunitaria. Su crisis puede impactar la vida barrial y la oferta de entretenimiento popular.
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Dilema de política pública: La alcaldía busca orden y seguridad, pero la medida no distingue entre negocios con mayor o menor riesgo de criminalidad. Al generalizar, castiga sectores que tradicionalmente han operado bajo la formalidad.
⚖️ Conclusión
El decreto 293, aunque parte de un objetivo legítimo de orden y control en la rumba bogotana, tiene consecuencias económicas desproporcionadas para el sector de los billares, que enfrenta pérdidas masivas, cierres potenciales y un aumento del desempleo.
La medida puede resultar contraproducente si no se acompaña de programas de apoyo económico, diferenciación de riesgos por tipo de negocio y mayor control a la ilegalidad real (microtráfico, delincuencia organizada).