La noticia revela un fenómeno creciente y alarmante: cada día más de 40 colombianos acuden a la Ley de Insolvencia para declararse en quiebra, lo que representa un aumento del 53,3% respecto a 2024 y proyecta que más de 16.000 personas cerrarán 2025 bajo esta figura jurídica, el mayor número en la historia del país.
1. Causas principales
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Sobreendeudamiento: las familias asumen créditos que después no pueden pagar.
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Desempleo e informalidad: más de la mitad de los trabajadores no tienen estabilidad laboral ni acceso a seguridad social.
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Emprendimientos fallidos: proyectos empresariales sin respaldo suficiente generan quiebras personales.
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Manejo inadecuado de finanzas personales, lo que agrava la situación.
2. Perfil de los afectados
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Principalmente personas entre 38 y 50 años, en plena etapa productiva.
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Mayor proporción de hombres (58%) frente a mujeres (33%), reflejo de que ellos asumen más deudas formales.
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Crece el número de trabajadores informales, lo cual rompe con la idea de que la quiebra solo se asocia al desempleo.
3. Distribución regional
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Bogotá lidera en número de casos, seguida de Antioquia, Valle del Cauca, Atlántico, Santander y Norte de Santander.
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El aumento más crítico se da en Atlántico (170%), seguido de Antioquia (92,5%) y Norte de Santander (74%).
4. Problema estructural: baja efectividad de acuerdos
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Solo el 36% de los procesos logran acuerdos con acreedores.
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Un 63% fracasa, llevando a embargos, pérdida de bienes y deterioro del historial crediticio.
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Esto refleja no solo la vulnerabilidad de las familias, sino también la rigidez del sistema financiero, que ofrece pocas salidas reales a quienes buscan reorganizar sus deudas.
5. Pequeños comerciantes en riesgo
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Una reciente reforma permite que los pequeños comerciantes accedan a la insolvencia.
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Se estima que 4.000 comerciantes podrían declararse en quiebra en 2025.
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De los 1,2 millones de comerciantes en el país, 80.000 tienen deudas graves, y un 5% estaría encaminado a la quiebra.
✅ Conclusión
La noticia refleja una crisis financiera estructural en los hogares colombianos, donde la combinación de informalidad laboral, sobreendeudamiento y un sistema financiero rígido está llevando a miles de personas a declararse en quiebra.
La figura de insolvencia, pensada como un alivio, hoy evidencia los límites del modelo económico para proteger a los ciudadanos: si bien suspende procesos judiciales y permite negociar deudas, la baja efectividad en acuerdos demuestra que más que una solución, se está convirtiendo en un síntoma del deterioro de la estabilidad económica del país.