Spirit Airlines declara la quiebra nuevamente: un síntoma crítico de la crisis del modelo low cost en EE. UU.
Spirit Airlines, una de las aerolíneas low cost más reconocidas de Estados Unidos, volvió a declararse en quiebra tras solicitar por segunda vez —en apenas doce meses— protección bajo el Capítulo 11 de la ley concursal estadounidense. La compañía enfrenta un deterioro financiero acelerado, marcado por pérdidas crecientes, endeudamiento y un mercado que ya no responde al modelo de ultra bajo costo.
Según reportes de The Guardian, Spirit presenta liquidez decreciente, una estructura operativa vulnerable y una incapacidad para recuperarse pese a la reorganización implementada tras su primera bancarrota.
Un modelo de negocio que dejó de funcionar
Fundada en 1964 y convertida en aerolínea en la década de 1980, Spirit construyó su reputación sobre tarifas extremadamente bajas y servicios básicos. Sin embargo, varios factores llevaron al colapso del modelo:
1. Cambio en el comportamiento del consumidor
El pasajero actual prioriza confort, flexibilidad y servicios incluidos, lo que debilitó la demanda por aerolíneas que cobran por cualquier servicio adicional.
2. Un intento fallido de reposicionamiento
Spirit intentó abandonar sus tarifas ultra económicas para competir con precios más altos. El reposicionamiento no fue exitoso y deterioró aún más su flujo de pasajeros.
3. Impacto de las políticas del expresidente Donald Trump
Aranceles, restricciones presupuestarias y menor gasto del consumidor afectaron fuertemente la demanda de vuelos domésticos de bajo costo.
4. Endeudamiento persistente y pérdidas históricas
La aerolínea acumuló pérdidas netas de US$1.200 millones solo el año pasado.
La fallida fusión con JetBlue por US$3.800 millones eliminó una vía clave de rescate financiero.
5. Problemas técnicos que paralizaron su flota
Las fallas en los motores Pratt & Whitney obligaron a dejar en tierra una parte importante de los Airbus de Spirit, agravando la caída de ingresos y la pérdida operativa.
¿Qué pasará con los vuelos?
Aunque Spirit atraviesa una reestructuración crítica, la empresa anunció que:
-
Los vuelos seguirán operando.
-
Las reservas y la venta de tiquetes continúan con normalidad.
-
No habrá cancelaciones masivas inmediatas.
Sin embargo, la aerolínea no oculta su preocupación: su CEO, Dave Davis, admitió que “hay mucho más trabajo por delante y se necesitan nuevas herramientas para garantizar el futuro de Spirit”.
Conclusión: un mensaje fuerte para el sector aéreo
La segunda bancarrota de Spirit en un año confirma una tendencia que ya golpea al sector:
el modelo low cost tradicional enfrenta su mayor crisis en décadas.
Costos operativos en alza, consumidores más exigentes y una industria afectada por disrupciones tecnológicas y geopolíticas están obligando a las aerolíneas económicas a replantear profundamente su estrategia.
Spirit Airlines se convierte así en un caso emblemático que podría anticipar nuevas reestructuraciones en el sector durante 2026.