Análisis Económico – Octubre 2025
El reciente informe de JP Morgan lanza una fuerte señal de alerta sobre la sostenibilidad fiscal de Colombia. Según la entidad, el país atraviesa uno de los periodos más delicados de su historia reciente, con un déficit primario y global en niveles críticos, impulsado por un gasto público creciente, menores ingresos tributarios y una deuda que restringe la capacidad del Estado para responder con política monetaria o fiscal.
1. El déficit: un síntoma de desbalance estructural
El déficit primario, indicador que mide la diferencia entre ingresos y gastos sin incluir intereses de deuda, alcanzó -1,4 % del PIB en julio de 2025, el mayor fuera del contexto de pandemia. Según JP Morgan, esto refleja un gasto público desbordado y un deterioro de la disciplina fiscal.
El déficit global, que sí incluye intereses, llegó a 4,3 % del PIB, mientras que el acumulado a 12 meses se ubica en -7,6 %, una cifra históricamente alta.
El exministro José Manuel Restrepo advirtió que este nivel equivale a “bordear un déficit total de -8 %, el más alto de la historia nacional”, lo que ubica a Colombia en una senda fiscal insostenible si no se adoptan correctivos inmediatos.
2. Política fiscal expansiva y año electoral: una mezcla riesgosa
JP Morgan resalta que la ausencia de reglas fiscales vinculantes, sumada a la proximidad del ciclo electoral, está impulsando una política de gasto expansivo. Esto significa que el Gobierno estaría utilizando el gasto público como estímulo político y económico, a costa del equilibrio de las finanzas públicas.
El banco prevé que el déficit primario cerrará 2025 en -3 % del PIB y solo bajará levemente en 2026, a -2,5 %, si no se amplían los compromisos de gasto. Sin embargo, advierte que el riesgo está sesgado hacia un escenario aún más negativo.
3. Impacto monetario: el Banco de la República sin margen de maniobra
El desequilibrio fiscal está afectando directamente la política del Banco de la República, que mantiene la tasa de interés en 9,25 % para controlar una inflación persistente cercana al 5 %.
JP Morgan subraya que el gasto público actúa como un “estímulo interno”, presionando la demanda y forzando al Banco Central a mantener una política restrictiva. En otras palabras, el Estado gasta más mientras el emisor intenta enfriar la economía, un pulso entre el fisco y la autoridad monetaria que encarece el crédito y frena la inversión.
4. El salario mínimo y la inflación: riesgo de un nuevo impulso de precios
El informe también advierte que un aumento excesivo del salario mínimo para 2026 podría agravar el cuadro inflacionario. Si el Gobierno no calibra adecuadamente el ajuste, el consumo interno podría aumentar artificialmente, generando presiones de precios, ampliando el déficit y dificultando el retorno de la inflación a la meta del 3 %.
El Banco de la República ya señaló que el incremento del gasto interno ha deteriorado la cuenta corriente y aumentado las importaciones de bienes de consumo, lo que reduce la competitividad externa del país.
5. Una recuperación aparente: el peso fuerte, pero con pies de barro
Aunque el peso colombiano se ha apreciado en los últimos meses, JP Morgan aclara que esto no refleja una economía sólida.
El flujo de capitales que ha fortalecido la moneda proviene principalmente de inversiones de portafolio —fondos extranjeros que compran deuda pública a corto plazo— y no de inversión extranjera directa (IED).
Esto significa que Colombia se está financiando con capital especulativo y volátil, que puede salir del país rápidamente ante cualquier aumento del riesgo político o financiero.
6. Conclusión: déficit récord, riesgo crediticio y menor atractivo inversor
El diagnóstico de JP Morgan es contundente:
Colombia enfrenta un deterioro fiscal estructural, con déficit históricos, deuda creciente y una política económica descoordinada entre el Gobierno y el Banco Central.
En este contexto, el país pierde atractivo para la inversión extranjera, aumenta su riesgo soberano y limita su margen de maniobra para estimular la economía.
De no aplicarse un ajuste fiscal serio —reducción de gasto, fortalecimiento tributario y disciplina presupuestal—, Colombia podría enfrentar una rebaja en su calificación crediticia y mayores costos de endeudamiento.
Síntesis para el lector
JP Morgan no solo advierte sobre un déficit récord: señala un desequilibrio de fondo que compromete la estabilidad económica del país. El mensaje es claro: Colombia gasta más de lo que produce y se endeuda para sostenerlo, una dinámica que, si no cambia pronto, puede derivar en una crisis fiscal y monetaria en los próximos años.