1. Contexto y modelo de negocio
Lilium nació en 2015 en la Universidad Técnica de Múnich con la ambición de desarrollar un eVTOL regional (no urbano) capaz de conectar ciudades cercanas con propulsión 100 % eléctrica, velocidades de hasta 250 km/h y autonomía de 250 km.
El objetivo era liderar el mercado de la movilidad aérea regional (distancias de 100–250 km), un nicho diferente al “taxi aéreo urbano” dominado por empresas como Joby Aviation o Archer.
Su producto estrella, el Lilium Jet, prometía ventajas acústicas, recarga rápida (45 minutos) y operaciones de alta rotación desde “vertipuertos” interurbanos.
El modelo financiero se basaba en captar capital masivo de riesgo para escalar hasta la certificación y producción comercial, sin ingresos significativos durante la fase de desarrollo.
2. Ascenso meteórico: del laboratorio al Nasdaq
Entre 2015 y 2021, Lilium levantó más de 1.500 millones de euros, incluyendo:
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223 millones (2020) liderados por Tencent (China).
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Salida a bolsa en Nasdaq (2021) mediante SPAC Qell Acquisition, valorada en 3.000 millones de euros, con 772 millones de euros en capital comprometido.
Durante esos años, se posicionó como “unicornio europeo” del sector aeroespacial y símbolo de la nueva movilidad sostenible.
Sin embargo, el modelo se apoyaba en un flujo de caja intensivo y sin ingresos recurrentes. El proyecto requería financiación continua para mantener ingeniería, ensayos, certificación y manufactura.
3. Pérdida de apoyo institucional y primera quiebra (octubre 2024)
A finales de 2024, la empresa enfrentaba una brecha de liquidez crítica y buscó apoyo del Gobierno federal alemán para obtener un aval estatal de 50 millones de euros que desbloquearía una ronda privada mucho mayor.
La negativa del Ministerio de Economía alemán (18 octubre 2024) a otorgar la garantía fue el punto de inflexión.
El 24 de octubre, el consejo de Lilium solicitó la autoadministración concursal, alegando que sin el aval público no se podía cerrar el financiamiento privado.
📉 Impacto inmediato: congelación de operaciones en Alemania, suspensión de proyectos y pérdida de confianza de proveedores.
4. Intento fallido de rescate y segunda insolvencia (febrero 2025)
En diciembre de 2024 surgió un consorcio liderado por MUC Mobile Uplift Corporation (posteriormente Lilium Aerospace) que prometió un rescate de 200 millones de euros y la preservación de 775 empleos.
Sin embargo, el principal inversor, Marian Boček, no aportó los 150 millones comprometidos y el plan colapsó.
En febrero de 2025, Lilium se declaró insolvente por segunda vez.
El fracaso del rescate dejó a empleados sin salario, una cadena de proveedores impagos y un daño reputacional irreversible.
5. Nuevo intento de adquisición: oferta de hasta 750 M € (2025)
Hacia el tercer trimestre de 2025 apareció un nuevo actor:
Ambitious Air Mobility Group (AAMG), que presentó una oferta por los activos clave (prototipos, patentes, instalaciones, certificaciones parciales) por 250 M € iniciales y hasta 750 M € en total, con acceso a capital adicional.
El objetivo de AAMG es reflotar parcialmente el programa Lilium Jet, aprovechando la ingeniería desarrollada y la infraestructura certificable, aunque el éxito dependerá de lograr la confianza de inversores y reguladores.
6. Análisis técnico-financiero del colapso
| Factor | Impacto / Diagnóstico |
|---|---|
| Estructura de capital | Altamente dependiente de rondas privadas y fondos soberanos. Sin ingresos operativos sostenibles. |
| Burn rate (consumo de caja) | Excesivo para el nivel de madurez del producto (~150 M €/año). Las pruebas y certificaciones demandaban costos similares a los de un fabricante tradicional. |
| Dependencia del apoyo estatal | La falta de un aval público bloqueó financiamiento privado y desató el primer proceso de insolvencia. |
| Fallas de gobernanza | Falta de control en la ejecución financiera y retrasos técnicos; el modelo SPAC generó expectativas de rentabilidad a corto plazo que no se materializaron. |
| Mercado eVTOL global | En 2025 el sector vive una “crisis de consolidación”: exceso de proyectos, certificaciones lentas y menor apetito de riesgo tras caídas bursátiles de Joby, Archer y Vertical Aerospace. |
7. Dimensión industrial y tecnológica
Aunque Lilium realizó vuelos experimentales exitosos (Phoenix 2 y Phoenix 3) en Jaén (España), no alcanzó la certificación EASA ni entregas comerciales.
El traslado a España reflejó un intento de reducir costos y flexibilizar pruebas, aprovechando la infraestructura del Centro ATLAS (Vilacarrillo) y una regulación más abierta.
Resultado: los avances técnicos fueron reales, pero el ritmo de consumo financiero superó la capacidad de capitalización del proyecto.
8. Lecciones y consecuencias para el ecosistema europeo
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Fallas de coordinación público–privada: Europa no logró articular un apoyo estructurado como el que EE. UU. o Japón han brindado a sus empresas de aviación eléctrica.
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Burbuja tecnológica eVTOL: el caso Lilium simboliza la “segunda ola” de corrección en movilidad aérea avanzada, tras valoraciones iniciales irreales.
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Pérdida de liderazgo industrial: Alemania, que pretendía ser pionera en aviación eléctrica, queda ahora sin su principal exponente nativo.
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Reubicación estratégica: España emerge como posible nuevo polo de ensayos eVTOL, gracias al centro ATLAS y condiciones regulatorias más favorables.
9. Conclusión
Lilium representa el paradigma de cómo una innovación disruptiva puede quebrar por desequilibrio entre ambición tecnológica y realidad financiera.
Con más de 1.500 M € invertidos, dos procesos de insolvencia en menos de 12 meses y un rescate incierto, su historia muestra:
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Desconexión entre financiación y madurez tecnológica.
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Dependencia de subsidios estatales como condición de supervivencia.
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Riesgo sistémico para startups deep-tech sin flujos comerciales previos.
Si AAMG concreta el rescate, Lilium podría renacer como marca tecnológica más que fabricante, centrada en licenciar su propiedad intelectual (IP) y su plataforma de propulsión eléctrica, en lugar de construir aeronaves completas.