El sector gastronómico en Bogotá atraviesa una coyuntura compleja: mientras la oferta de restaurantes sigue creciendo, los márgenes de rentabilidad se reducen por el aumento de costos, la reforma laboral y el cambio en los hábitos de consumo.
1. Reducción de empleo y reforma laboral
-
La aplicación de la reforma laboral ha forzado a los restaurantes a planear de manera más estricta sus horas-hombre mediante el Manpower Plan.
-
Esto se ha traducido en una reducción de entre 15% y 20% en la contratación de personal, lo que afecta especialmente a los trabajadores temporales y a las posiciones de atención al cliente.
2. Presión de costos
-
La inflación gastronómica llega al 9,6%, casi el doble de la inflación general (~5%).
-
Restaurantes que dependen de insumos importados, como los de mariscos, enfrentan serias dificultades para sostener su oferta.
-
El impuesto saludable del 20% aplicado desde enero de 2025 golpea a las cadenas de indulgencias: 80 cierres frente a solo 45 aperturas en el semestre.
3. Cambios en el consumo
-
El ticket promedio ha bajado de $50.000 en 2024 a un rango de $35.000 - $40.000 en 2025, reflejando el ajuste del gasto de la clase media.
-
Los restaurantes premium mantienen su clientela, pero los establecimientos dirigidos a sectores medios y casuales son los más afectados.
-
La comida rápida gana terreno como alternativa de bajo costo, en detrimento de las cadenas casuales y cafeterías.
4. Estrategias de adaptación
-
Simplificación de cartas y reducción de platos para controlar costos.
-
Ajuste de precios para sostener márgenes sin perder clientela.
-
Enfoque en networking y economía de escala, como lo busca el Summit gastronómico, con la participación de Canirac (México) para compartir experiencias gremiales.
5. Perspectivas hacia fin de 2025
-
Aunque el primer semestre fue difícil, Acodrés proyecta un crecimiento del 25% en ventas al cierre del año, apoyado en temporadas clave: amor y amistad, Halloween y diciembre.
-
La meta es llegar a 1.200 establecimientos afiliados (desde los 874 actuales).
📌 Conclusión: El sector gastronómico de Bogotá está en un proceso de ajuste y supervivencia. Los restaurantes reducen personal, optimizan costos y rediseñan su oferta para responder a un consumidor más sensible al precio. Aun así, las expectativas de recuperación se mantienen, con un cierre de año impulsado por temporadas de alto consumo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario