El año arranca con despidos masivos en industria y comercio: un mercado laboral bajo presión
Cierres de plantas, reestructuraciones productivas y caída de la actividad explican una nueva ola de desvinculaciones que atraviesa a sectores clave de la economía.
El inicio de 2026 confirmó una tendencia que ya se venía consolidando durante el segundo semestre del año anterior: el empleo privado continúa en retroceso, golpeado por ajustes empresariales, crisis sectoriales y un contexto de baja actividad económica. En apenas las primeras semanas del año, más de 300 trabajadores fueron despedidos como consecuencia de cierres de plantas, recortes de operaciones y procesos de reorganización en industrias estratégicas y en el comercio minorista.
Energía, alimentos, textiles, petroquímica y retail concentran las principales desvinculaciones, con impacto tanto en el Área Metropolitana como en distintas provincias del interior.
Reestructuraciones productivas y cierres industriales
Uno de los casos más relevantes fue el de Lamb Weston, multinacional estadounidense líder en papas fritas congeladas, que anunció el cierre definitivo de su planta en Munro (Buenos Aires). La medida afectó a unos 100 trabajadores, mientras que la producción regional se concentrará en la nueva planta de Mar del Plata, donde la compañía invirtió USD 320 millones.
Desde la empresa explicaron que la decisión responde a una estrategia global de eficiencia y rentabilidad, priorizando instalaciones de mayor escala y tecnología. Aunque la firma mantiene un fuerte perfil exportador, el cierre refleja un patrón cada vez más frecuente: concentración productiva y reducción de costos laborales.
En el interior del país, la situación es aún más delicada en la industria textil. La empresa Hilados S.A. (Grupo TN Platex) cerró su planta de confección en el Parque Industrial de La Rioja, provocando el despido de 70 trabajadores. Solo continuará operativa el área de hilandería, con una dotación reducida.
Desde el sector sindical apuntan a dos factores centrales:
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Apertura de importaciones, que redujo la competitividad local.
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Recesión del consumo, que limitó cualquier plan de expansión.
El caso no es aislado: el sector textil opera con baja utilización de la capacidad instalada y acumula una pérdida sostenida de empleo en los últimos dos años.
Comercio y petroquímica: ajuste en sectores sensibles
El ajuste también alcanzó al comercio minorista. La cadena Farmacias del Dr. Ahorro, de capitales mexicanos, cerró al menos 10 sucursales y despidió a cerca de 90 trabajadores, en medio de una profunda crisis financiera. La empresa enfrenta cesación de pagos, cheques rechazados por más de $20 millones y desabastecimiento tras perder crédito comercial.
La combinación de caída del consumo, aumento de costos fijos y un modelo de negocio poco consolidado terminó por acelerar la contracción. En el sector ya se analizan escenarios que van desde una reestructuración hasta el retiro definitivo del mercado argentino.
En la industria petroquímica, la empresa Sealed Air confirmó el despido de 65 trabajadores, lo que representa cerca del 40% de su plantilla. La firma justificó la decisión en un proceso global de optimización de recursos. Aunque parte de las desvinculaciones se realizaron mediante retiros voluntarios, el conflicto derivó en un paro por tiempo indeterminado y la paralización de la planta.
Análisis: ¿qué está pasando realmente con el empleo?
Más allá de los casos puntuales, el denominador común es claro:
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Caída de la actividad económica
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Menor consumo interno
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Apertura importadora que presiona a la industria local
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Estrategias empresariales orientadas a reducir costos y concentrar operaciones
Entre junio y septiembre del año pasado ya se habían perdido 49.000 puestos de trabajo privados, y los primeros datos de 2026 indican que la tendencia no se revirtió.
Conclusión: un inicio de año que enciende alertas
El comienzo de 2026 deja un mensaje contundente: el mercado laboral atraviesa una etapa de alta fragilidad. Las desvinculaciones ya no se limitan a sectores aislados, sino que alcanzan a actividades estratégicas y economías regionales.
Mientras las empresas ajustan estructuras para sobrevivir en un contexto adverso, sindicatos, provincias y trabajadores enfrentan un escenario de creciente incertidumbre, en el que la recuperación del empleo dependerá de una reactivación sostenida de la actividad y de reglas claras para la producción local.
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