domingo, 11 de enero de 2026

Supermercado en Bogotá no vendió todo en diciembre y lanza descuentos de hasta 50 % en enero

 

Supermercado en Bogotá no vendió todo en diciembre y lanza descuentos de hasta 50 % en enero

Makro inicia 2026 con una fuerte liquidación en productos de aseo y alimentos tras un cierre de año por debajo de lo esperado

El arranque de 2026 evidencia los ajustes que el comercio minorista está haciendo tras una temporada decembrina que no cumplió las expectativas de venta. En Bogotá, Makro anunció una liquidación especial con descuentos de hasta el 50 %, principalmente en productos de aseo, luego de no haber logrado vender todo su inventario durante diciembre, el mes más importante para el sector en Colombia.

De acuerdo con la cadena mayorista, pese a las campañas promocionales realizadas en fin de año, quedó un volumen significativo de productos almacenados, especialmente en la categoría de limpieza y cuidado del hogar. Para evitar mayores costos de inventario y acelerar la rotación, la empresa decidió extender su liquidación decembrina bajo la estrategia denominada Especial de Aseo.

Descuentos vigentes hasta el 19 de enero

Makro informó que la campaña estará activa del 9 al 19 de enero, periodo en el que los consumidores podrán encontrar rebajas relevantes no solo en artículos de aseo, sino también en productos de despensa, congelados, proteínas, lácteos y bebidas.

Entre las principales ofertas se destacan:

Productos de aseo con fuertes rebajas

  • Hasta 50 % de descuento en lavalozas y máquinas de afeitar.

  • Hasta 40 % de descuento en detergentes, desodorantes, suavizantes y limpiadores para el hogar.

  • Hasta 35 % de descuento en cremas dentales, jabones, productos de cuidado corporal, servilletas, toallas higiénicas y blanqueadores.

  • Hasta 30 % de descuento en productos capilares, papel higiénico, pañales, toallas húmedas y cuidado íntimo.

  • Hasta 25 % de descuento en utensilios de limpieza como escobas, trapeadores, guantes y productos de marca propia Aro.

Alimentos y productos complementarios

  • 50 % de descuento en la segunda unidad de papas congeladas marca Aro.

  • Hasta 30 % de descuento en productos congelados, azúcar y bebidas de almendras.

  • Hasta 25 % de descuento en leche, gaseosas, salmón, camarones, filetes de pescado, nuggets de pollo, jamón, mantequilla, aceites, harinas, café, chocolate, aguas, arepas y tortillas.

Señal del comportamiento del consumo

La decisión de Makro se suma a una tendencia que empieza a verse con mayor frecuencia en grandes superficies: liquidaciones agresivas en enero como respuesta a un consumo más cauteloso, presionado por la inflación, el aumento del salario mínimo, los servicios públicos y la menor capacidad de gasto de los hogares.

Analistas del sector consideran que estas estrategias no solo buscan liberar inventario, sino también estimular la demanda en un inicio de año tradicionalmente lento, en medio de un entorno económico que obliga a los consumidores a priorizar precios y promociones.

Para los hogares bogotanos, la liquidación representa una oportunidad de ahorro en productos básicos. Para el comercio, es una señal clara de que 2026 inicia con ajustes, cautela y competencia intensa por el bolsillo del consumidor.

Salario mínimo e IPC ponen contra las cuerdas a los restaurantes: cierres, despidos y menús más caros en 2026

 

Salario mínimo e IPC ponen contra las cuerdas a los restaurantes: cierres, despidos y menús más caros en 2026

El aumento del 23% en el salario mínimo, sumado a la inflación y los nuevos recargos laborales, está acelerando ajustes estructurales en uno de los sectores más intensivos en mano de obra del país.

El inicio de 2026 dejó al descubierto una realidad incómoda para la industria gastronómica colombiana: la sostenibilidad financiera de los restaurantes formales está seriamente comprometida. El incremento del salario mínimo, la presión del IPC y los cambios regulatorios en jornada y recargos laborales están obligando a cierres, despidos, reducción de horarios y aumentos inmediatos en los precios de los menús.

De acuerdo con estimaciones gremiales, en Colombia operan entre 132.000 y 134.000 establecimientos gastronómicos formales, un segmento clave para el empleo urbano. Sin embargo, el sector ya arrastraba una alta informalidad —cercana al 75% u 80%— que hoy se profundiza ante el nuevo escenario de costos.


El punto crítico: la nómina ya representa hasta el 30% de la operación

Uno de los factores más determinantes es la estructura de costos. Según dirigentes del sector consultados por Infobae Colombia, la nómina equivale históricamente al 25% de la operación de un restaurante formal. Con el aumento del salario mínimo del 23% y la aplicación de recargos nocturnos desde las 7:00 p. m., esa proporción sube fácilmente al 30%.

Gabriel Calderón, presidente de la Junta Directiva de la Agremiación Nacional de Gastronomía y Turismo Sostenible (Angat), explica que un empleado puede costarle hoy a un restaurante entre $3.600.000 y cerca de $4.000.000 mensuales, al sumar salario base, prestaciones, horas extra y recargos.

Este nivel de costos obliga a una reacción inmediata:

“Con este aumento del 23%, tienes que comenzar con un incremento fácilmente del 7% u 8% en los precios”, señala Calderón.

En la práctica, muchos restaurantes consolidados ya ajustaron sus cartas entre 15% y 20% en los primeros días del año, presionados además por el encarecimiento de insumos.


El efecto dominó: precios más altos, menos clientes y más informalidad

El aumento de precios no ocurre en un vacío. El consumo viene debilitado y los hábitos han cambiado. Según Liliana Montaño, presidenta de Acodrés Bogotá Región, el cliente promedio de restaurantes de gama media redujo su ticket de $60.000 a cerca de $35.000, migrando hacia comidas rápidas u opciones informales.

Esto genera un círculo vicioso:

  • Menos consumo

  • Menor rotación

  • Más presión sobre márgenes

  • Recorte de personal o cierre

La informalidad, lejos de disminuir, se convierte en una válvula de escape. Calderón advierte que muchos negocios que pensaban formalizarse “se están echando para atrás”, mientras otros buscan esquemas de contratación por días o turnos, inviables para los establecimientos que cumplen la normativa laboral.


Reducción de horarios y despidos: el ajuste operativo ya comenzó

Otro impacto directo se observa en la operación diaria. La reducción de la jornada laboral y los recargos nocturnos llevaron a los empresarios a revisar sus mallas de horarios.

“Muchos están evaluando si es rentable abrir hasta las 10:00 p. m. o cerrar a las 9:00 p. m., porque cada hora adicional implica más recargos”, explica Calderón.

En ciudades como Bogotá, donde enero suele ser un mes de baja afluencia, los despidos y la postergación de nuevas contrataciones ya están ocurriendo, especialmente en restaurantes medianos.


La inflación del sector supera el promedio nacional

A la presión laboral se suma el IPC. Mientras la inflación nacional cerró 2025 en 5,1%, el sector restaurantes registró un incremento cercano al 7,9%, según Acodrés. Los insumos básicos subieron alrededor de 10%, llevando el costo de alimentos y bebidas hasta el 40% de las ventas.

Además, nuevos tributos —como el cobro por uso de terrazas y jardines en Bogotá— añaden presión adicional. Para Montaño, “la sostenibilidad financiera está de un hilo”.

Por qué es inviable un aumento salarial del 23% para todos los trabajadores de D1

 

El planteamiento sindical choca con la normativa laboral, la estructura salarial y el impacto macroeconómico del sector retail.

El anuncio del incremento del 23% en el salario mínimo para 2026, decretado por el Gobierno Nacional, abrió un nuevo frente de discusión laboral en Colombia. En este contexto, el sindicato de trabajadores de Tiendas D1 (SINTRA-D1) solicitó formalmente que todos los empleados de la compañía, afiliados o no, reciban un ajuste salarial equivalente al aumento del mínimo.

Sin embargo, expertos en derecho laboral y economía coinciden en que la petición no es viable, ni desde el punto de vista jurídico ni desde la sostenibilidad empresarial y macroeconómica.


1. El aumento del salario mínimo no es universal

El primer punto clave es jurídico. El incremento del salario mínimo solo aplica de manera obligatoria a los trabajadores que devengan el salario mínimo legal vigente. Para quienes ganan por encima de ese umbral, la ley no establece un ajuste automático equivalente.

Como explica Saida Quintero, socia de Quintero y Quintero (Signature Legal Group), los incrementos salariales para trabajadores que ganan más del mínimo dependen de:

  • Lo pactado en una convención colectiva, si existe.

  • La capacidad económica de la empresa.

  • La negociación individual o colectiva aplicable.

En ausencia de una convención colectiva que establezca explícitamente un aumento del 23% para todos, la empresa no está legalmente obligada a concederlo.


2. El sindicato no es mayoritario: el alcance es limitado

Otro elemento determinante es la representatividad sindical. En Colombia, una convención colectiva solo se aplica a todos los trabajadores si el sindicato es mayoritario, es decir, si agrupa a más de un tercio de la planta laboral.

No existe información pública que indique que SINTRA-D1 cumpla con este requisito. De no ser así, cualquier acuerdo salarial solo aplicaría a los afiliados, no al total de empleados de la compañía.


3. Igualdad no es igualitarismo salarial

Desde el análisis económico-laboral, el reclamo también presenta una distorsión conceptual. El experto Charles Chapman advierte que:

“La igualdad se predica sobre supuestos iguales. No están en el mismo supuesto quien gana el salario mínimo y quien gana más del mínimo”.

Aplicar el mismo aumento porcentual a todos los niveles salariales rompe la lógica de la pirámide salarial, genera compresión de ingresos y desincentiva la progresión laboral. En términos técnicos, no es igualdad, sino igualitarismo, una práctica que termina erosionando la estructura de incentivos.


4. Impacto directo en costos, precios e inflación

Desde la perspectiva empresarial y macroeconómica, el ajuste sería aún más problemático. Camilo Cuervo, experto laboral, advierte que un aumento generalizado del 23%:

  • Incrementaría de forma abrupta los costos operativos.

  • Sería trasladado inevitablemente a los precios al consumidor.

  • Tendría un efecto inflacionario inmediato, dada la alta penetración nacional de D1.

D1 no es un comercio marginal: por su tamaño y capilaridad, “mueve precios” en la economía. Un alza masiva de salarios en esta empresa impactaría el IPC, afectando precisamente a los hogares que dependen del salario mínimo.


5. Riesgo para la sostenibilidad del empleo

Paradójicamente, una medida pensada para proteger el ingreso podría terminar poniendo en riesgo la estabilidad laboral. Un aumento uniforme del 23% para toda la nómina:

  • Reduce márgenes en un sector de bajos precios y alta competencia.

  • Incentiva recortes, automatización o reducción de jornadas.

  • Afecta primero a los trabajadores de menores ingresos.

Como señalan los expertos, mejorar el salario mínimo es un acto de justicia social, pero extender ese ajuste sin diferenciación a toda la estructura salarial puede volver insostenible la operación.


Conclusión: una demanda legítima, pero mal planteada

El reclamo del sindicato parte de una preocupación real: la pérdida de poder adquisitivo y el impacto del costo de vida. No obstante, trasladar mecánicamente el aumento del salario mínimo a toda la nómina:

  • No tiene sustento legal obligatorio.

  • Desconoce la estructura salarial.

  • Genera riesgos inflacionarios.

  • Amenaza la sostenibilidad del empleo.

El desafío para 2026 no será igualar porcentajes, sino equilibrar justicia salarial, productividad y viabilidad económica, especialmente en sectores masivos como el comercio minorista.

Mercado Libre despide a 119 empleados y expone el impacto real de la inteligencia artificial en el empleo tecnológico

 

Mercado Libre despide a 119 empleados y expone el impacto real de la inteligencia artificial en el empleo tecnológico

La reestructuración regional reaviva el debate sobre automatización, beneficios fiscales y el futuro del trabajo calificado en América Latina.

Mercado Libre, la mayor empresa de comercio electrónico y servicios financieros de América Latina, inició 2026 con una reestructuración interna que derivó en el despido de 119 empleados en distintos países de la región, incluyendo Argentina. La medida generó preocupación en el ecosistema tecnológico y volvió a poner en el centro del debate el rol de la inteligencia artificial en la transformación del empleo.

El ajuste se concentró principalmente en el área de Experiencia de Usuario (UX), donde al menos un centenar de trabajadores —especialmente UX writers— fueron desvinculados. Se trata de perfiles clave para el diseño de flujos de navegación, textos y mensajes que guían la interacción de los usuarios dentro de la plataforma y de sus servicios financieros.


Una decisión regional, no un recorte aislado

Las desvinculaciones no se limitaron a una sola filial, sino que se distribuyeron en varios países donde Mercado Libre opera, lo que refuerza la idea de una decisión estratégica a nivel regional. En la mayoría de los casos, los empleados fueron notificados de manera individual bajo el argumento de una “reestructuración de roles”, sin mayores precisiones sobre la continuidad del área ni sobre eventuales reemplazos.

Este tipo de ajustes se da en un contexto más amplio de revisión de estructuras laborales en el sector tecnológico, donde muchas funciones tradicionales están siendo reevaluadas frente al avance de nuevas herramientas digitales.


La inteligencia artificial, el factor no declarado

Aunque la empresa evitó vincular públicamente los despidos con procesos de automatización, entre los trabajadores tomó fuerza la versión de que la implementación de herramientas basadas en inteligencia artificial fue un factor determinante. Sistemas capaces de generar textos, optimizar recorridos de usuario y mejorar interfaces sin intervención humana directa ya están siendo utilizados de forma creciente en plataformas digitales.

El caso de los UX writers resulta especialmente sensible, ya que es uno de los primeros roles donde la IA demuestra capacidad de sustitución parcial o total, reduciendo costos y acelerando procesos. La preocupación central es clara: tareas que hasta hace poco requerían equipos especializados hoy pueden ser absorbidas por soluciones automatizadas.


Beneficios fiscales y empleo: una tensión creciente

La reestructuración también volvió a poner bajo la lupa la Ley de Economía del Conocimiento, de la cual Mercado Libre es beneficiaria. Este régimen otorga alivios impositivos y subsidios con el objetivo de fomentar el empleo calificado y la innovación tecnológica.

En septiembre de 2025, la Asociación Gremial de Computación (AGC) denunció a varias empresas del sector por presunto uso indebido de estos beneficios mientras avanzaban con despidos masivos. Si bien Mercado Libre no fue el eje central de esa denuncia, el nuevo ajuste reavivó las críticas sindicales sobre el cumplimiento real de los compromisos asumidos a cambio de los incentivos estatales.


Análisis: innovación sin red de contención laboral

El caso Mercado Libre refleja una tensión que se profundizará durante 2026: la convivencia entre innovación tecnológica, automatización y estabilidad laboral. La inteligencia artificial avanza con rapidez, pero el marco regulatorio y las políticas de protección del empleo aún no logran adaptarse al mismo ritmo.

La pregunta que queda abierta es directa:
¿puede el desarrollo tecnológico sostenerse en el tiempo sin un correlato en la preservación —o reconversión— del empleo calificado?

Por ahora, la respuesta del mercado parece inclinarse hacia la eficiencia y la reducción de costos. El impacto social y laboral de esa decisión, sin embargo, recién empieza a sentirse.

El año arranca con despidos masivos en industria y comercio: un mercado laboral bajo presión

 

El año arranca con despidos masivos en industria y comercio: un mercado laboral bajo presión

Cierres de plantas, reestructuraciones productivas y caída de la actividad explican una nueva ola de desvinculaciones que atraviesa a sectores clave de la economía.

El inicio de 2026 confirmó una tendencia que ya se venía consolidando durante el segundo semestre del año anterior: el empleo privado continúa en retroceso, golpeado por ajustes empresariales, crisis sectoriales y un contexto de baja actividad económica. En apenas las primeras semanas del año, más de 300 trabajadores fueron despedidos como consecuencia de cierres de plantas, recortes de operaciones y procesos de reorganización en industrias estratégicas y en el comercio minorista.

Energía, alimentos, textiles, petroquímica y retail concentran las principales desvinculaciones, con impacto tanto en el Área Metropolitana como en distintas provincias del interior.


Reestructuraciones productivas y cierres industriales

Uno de los casos más relevantes fue el de Lamb Weston, multinacional estadounidense líder en papas fritas congeladas, que anunció el cierre definitivo de su planta en Munro (Buenos Aires). La medida afectó a unos 100 trabajadores, mientras que la producción regional se concentrará en la nueva planta de Mar del Plata, donde la compañía invirtió USD 320 millones.

Desde la empresa explicaron que la decisión responde a una estrategia global de eficiencia y rentabilidad, priorizando instalaciones de mayor escala y tecnología. Aunque la firma mantiene un fuerte perfil exportador, el cierre refleja un patrón cada vez más frecuente: concentración productiva y reducción de costos laborales.

En el interior del país, la situación es aún más delicada en la industria textil. La empresa Hilados S.A. (Grupo TN Platex) cerró su planta de confección en el Parque Industrial de La Rioja, provocando el despido de 70 trabajadores. Solo continuará operativa el área de hilandería, con una dotación reducida.

Desde el sector sindical apuntan a dos factores centrales:

  • Apertura de importaciones, que redujo la competitividad local.

  • Recesión del consumo, que limitó cualquier plan de expansión.

El caso no es aislado: el sector textil opera con baja utilización de la capacidad instalada y acumula una pérdida sostenida de empleo en los últimos dos años.


Comercio y petroquímica: ajuste en sectores sensibles

El ajuste también alcanzó al comercio minorista. La cadena Farmacias del Dr. Ahorro, de capitales mexicanos, cerró al menos 10 sucursales y despidió a cerca de 90 trabajadores, en medio de una profunda crisis financiera. La empresa enfrenta cesación de pagos, cheques rechazados por más de $20 millones y desabastecimiento tras perder crédito comercial.

La combinación de caída del consumo, aumento de costos fijos y un modelo de negocio poco consolidado terminó por acelerar la contracción. En el sector ya se analizan escenarios que van desde una reestructuración hasta el retiro definitivo del mercado argentino.

En la industria petroquímica, la empresa Sealed Air confirmó el despido de 65 trabajadores, lo que representa cerca del 40% de su plantilla. La firma justificó la decisión en un proceso global de optimización de recursos. Aunque parte de las desvinculaciones se realizaron mediante retiros voluntarios, el conflicto derivó en un paro por tiempo indeterminado y la paralización de la planta.


Análisis: ¿qué está pasando realmente con el empleo?

Más allá de los casos puntuales, el denominador común es claro:

  • Caída de la actividad económica

  • Menor consumo interno

  • Apertura importadora que presiona a la industria local

  • Estrategias empresariales orientadas a reducir costos y concentrar operaciones

Entre junio y septiembre del año pasado ya se habían perdido 49.000 puestos de trabajo privados, y los primeros datos de 2026 indican que la tendencia no se revirtió.


Conclusión: un inicio de año que enciende alertas

El comienzo de 2026 deja un mensaje contundente: el mercado laboral atraviesa una etapa de alta fragilidad. Las desvinculaciones ya no se limitan a sectores aislados, sino que alcanzan a actividades estratégicas y economías regionales.

Mientras las empresas ajustan estructuras para sobrevivir en un contexto adverso, sindicatos, provincias y trabajadores enfrentan un escenario de creciente incertidumbre, en el que la recuperación del empleo dependerá de una reactivación sostenida de la actividad y de reglas claras para la producción local.

sábado, 10 de enero de 2026

Rockgotá cierra todas sus tiendas en Bogotá y pone fin a su etapa física

 

Rockgotá cierra todas sus tiendas en Bogotá y pone fin a su etapa física

La marca bogotana de moda urbana concluye su presencia en puntos de venta tras una década de historia y migra completamente al canal digital.

Bogotá despide a uno de los referentes más representativos de la moda urbana y alternativa local. Rockgotá, marca nacida en la capital y profundamente ligada a la identidad juvenil, anunció el cierre definitivo de todas sus tiendas físicas en la ciudad, marcando el fin de una etapa que dejó huella en la cultura independiente bogotana.

El último punto de atención presencial, ubicado en el Centro Comercial Galerías, cerrará sus puertas el 18 de enero de 2026, poniendo fin a un proceso que se había iniciado en agosto de 2025 con la clausura de su emblemática tienda en la Zona T.


Más que una tienda: un espacio cultural

Durante cinco años, la tienda de Galerías fue mucho más que un local comercial. Para cientos de seguidores, se convirtió en un punto de encuentro donde la ropa funcionaba como vehículo de expresión cultural: camisetas de bandas, diseños unisex, referencias al anime, la cultura pop y la estética alternativa que caracterizó a toda una generación.

En su mensaje de despedida, la marca resumió el sentimiento colectivo:

“Esta tienda fue importante para mucha gente. Estuvo abierta 5 años. Gracias a quienes trabajaron aquí y a quienes la hicieron parte de su rutina”.

El cierre no solo representa una decisión comercial, sino también el fin del contacto físico entre la marca y su comunidad, algo especialmente significativo en proyectos de identidad independiente.


Un reflejo de los cambios en el retail de moda

La salida de Rockgotá del comercio físico se da en un contexto más amplio de transformación del retail, donde factores como:

  • Altos costos operativos,

  • Cambios en los hábitos de consumo,

  • Mayor peso del comercio electrónico,

  • Y menor tráfico en tiendas especializadas,

han llevado a muchas marcas a repensar su estructura y priorizar modelos digitales más flexibles y sostenibles.

En el caso de Rockgotá, la decisión parece alinearse con una estrategia de enfoque y supervivencia de marca, más que con una desaparición del proyecto.


La marca continúa en el entorno digital

Aunque las persianas bajan, Rockgotá no se va del mercado. La compañía confirmó que continuará operando exclusivamente a través de sus canales digitales, donde seguirá desarrollando sus colecciones y manteniendo el vínculo con su comunidad.

“Rockgotá sigue activo online. Ahí continuará todo lo que hacemos hoy”, señaló la marca.

Este movimiento refleja una tendencia creciente entre marcas independientes: menos metros cuadrados, más identidad, apostando por el e-commerce, redes sociales y ventas directas como núcleo del negocio.


Una despedida con significado

Los seguidores de la marca aún tienen algunos días para visitar por última vez el local de Galerías, despedirse del equipo y adquirir las últimas prendas disponibles en físico. Más allá de las ventas finales, el cierre deja un mensaje claro: las marcas locales también enfrentan decisiones difíciles en un entorno económico y comercial cada vez más exigente.

Rockgotá cierra tiendas, pero deja una historia: la de una marca que logró vestir a Bogotá con actitud, música y cultura durante más de una década.

miércoles, 7 de enero de 2026

Spid se retira de Colombia: el formato de conveniencia no resistió la presión del mercado local

 

Spid se retira de Colombia: el formato de conveniencia no resistió la presión del mercado local

La cadena del grupo Cencosud cerrará operaciones tras cuatro años en el país, en medio de alta competencia, sensibilidad al precio y ajustes estratégicos del grupo chileno.

El sector de supermercados en Colombia suma un nuevo retiro. Spid, formato de tiendas de cercanía del grupo chileno Cencosud, anunció el cierre definitivo de sus operaciones en el país, apenas cuatro años después de su llegada en 2021.

La decisión refleja las dificultades estructurales para sostener modelos de conveniencia urbana en un mercado altamente competitivo, dominado por cadenas de descuento duro y con consumidores cada vez más sensibles al precio.


Un ajuste estratégico de Cencosud

Cencosud confirmó que la salida de Spid responde a una redefinición de su estrategia en Colombia, con el objetivo de concentrar recursos en sus marcas de mayor posicionamiento:

  • Jumbo

  • Easy

  • Metro

Según la compañía, el cierre de Spid “culmina su ciclo como parte de la evolución del modelo operativo del grupo en el país”, buscando fortalecer su capacidad competitiva frente a actores consolidados como Éxito y Olímpica, que concentran una porción significativa del mercado nacional.


Un modelo innovador que no logró escalar

Spid ingresó al país como una propuesta diferenciada dentro del segmento de tiendas de cercanía, con énfasis en:

  • Compras rápidas

  • Proximidad urbana

  • Entregas a domicilio en menos de 30 minutos

El formato estaba orientado a zonas de alta densidad poblacional, principalmente en Bogotá, ocupando locales que anteriormente operaban como Metro Express.

No obstante, el modelo no logró alcanzar el volumen ni la rentabilidad necesarios para sostener su operación frente a la fuerte expansión de cadenas de bajo costo como D1 y Ara, que han consolidado su liderazgo gracias a:

  • Precios más bajos

  • Portafolios simplificados

  • Amplia cobertura nacional

A esto se suma la entrada de formatos como Oxxo, que también compite por el consumo de cercanía.


El consumidor, cada vez más exigente y sensible al precio

El cierre de Spid confirma una tendencia clara en el retail colombiano:
👉 la conveniencia y la rapidez no compensan precios más altos en un entorno de presión inflacionaria, ajuste del ingreso disponible y alta competencia.

En este contexto, los formatos que no logran una propuesta clara de valor en precio, escala o eficiencia operativa enfrentan mayores dificultades para sobrevivir.


Impacto laboral limitado

Uno de los aspectos más sensibles tras este tipo de anuncios es el empleo. En este caso, Cencosud informó que más del 90% de los trabajadores de Spid fueron reubicados en otras áreas del grupo, lo que mitiga el impacto laboral directo del cierre.


Lectura final del mercado

La salida de Spid del país deja varias conclusiones relevantes:

  • El mercado colombiano favorece formatos de bajo costo y alta eficiencia

  • La competencia en supermercados y tiendas de conveniencia es cada vez más intensa

  • Los modelos “jóvenes” o experimentales requieren escala rápida y márgenes muy ajustados

  • Las multinacionales están priorizando consolidación y rentabilidad sobre expansión acelerada

Spid se suma así a la lista de formatos que, pese a una propuesta innovadora, no lograron adaptarse al comportamiento real del consumidor colombiano ni a la estructura competitiva del sector.

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